
El alumnado se pone en una situación ficticia de algo que pasará en un futuro cercano. Primero la artista dirá una situación “X”, por ejemplo: a mediodía, cuando llegue a casa, tendré mi comida preferida sobre la mesa. Las niñas/os representaron desde el cuerpo dicha situación. Debe ser algo sencillo que poco a poco se irá haciendo más complejo, tanto en asociaciones de personas, como en las situaciones a representar.
Primero lo hicieron en parejas, cambiando los roles para proponer y actuar. Después en tríos. Luego en cuartetos y, por último, en dos bloques, de tal forma, que una parte del grupo, le planteó a la otra, lo que ocurrirá en el futuro.
Al final de la sesión, la artista dos situaciones totalmente diferentes. Por un lado, algo duro que pueda estar pasando en otras partes del planeta y que involucra de manera directa a la infancia: falta de recursos, no asistencia al colegio, guerras, hambre… y para terminar con una buena sensación, algo que sea muy divertido y que ataña al grupo en general: visita a un parque de atracciones, convivir con dinosaurios por las calles, ir a un partido de futbol… De esta manera se apostó desde la teatralidad y la danza, el hecho de dar valor a lo que tenemos y ser conscientes de las necesidades y las situaciones de otros menores.
